Cuando ella o él te dejen,
no perdones,niégate a comprenderlo.
Cultiva bien tu odio,
nunca seas generoso en palabras o en olvido.
Cuando ella o él te dejen, nunca digas adiós,
o qué vamos a hacerle.
Maldice cada letras de su nombre.
Y júrale odio eterno mirándole a los ojos.
Cuando ella o él te dejen, nunca creas ni justificaciones ni promesas
y busca las palabras más hirientes, el insulto más infame que conozcas.
Cuando ella o él te dejen, nunca juegues a ser Rick perdido en Casablanca.
Provoca llanto, dolor, remordimientos y que el adiós te corte igual que una cuchilla.
Porque cuando ella o él te dejen, habrá alguien
tarde o temprano esperando en otra esquina
y volverán a gozar en otros brazos
y dirán "te amo".
Y "ven, dámelo todo".
Y olvidarán ¿Para qué, entonces,mentir?
Que ella o él se lleven- aunque dure bien poco- nuestro odio
igual que una bandera.
Para siempre.