Nunca me puedo dormir antes de las 3 de la mañana. No sé a qué atribuírle mi insomnio. Tengo sueño, sin embargo cuando llego a la cama empiezo a dar vueltas y a pensar en cosas recurrentes, a imaginar situaciones futuras, y finalmente termino acá. Plasmando cosas, sin sentido, que me hacen sentir un poco importante. Un poco menos vacío. Todavia no soy la persona que quiero ser. Y el tiempo pasa. Y mi sueños se estancaron, y yo me dormí. Detesto el cambio horario...y estoy casi seguro que es el culplable de mi insomnio. Y el calor.. Y creo que vos.
Vos que ya no se donde estás, ni en qué pensás (se que no en mí).
Y me gustaría volverte a ver, encontrarte, de casualidad, por la calle, en algún lugar.
Qué vas a decirme? Vas a ignorarme? No lo creo.. pero podría morir si lo hacés.
Desde cuándo soy tan dependiente a tus actos?
No me importa nada. Sé que no es el momento, ni yo soy la persona indicada.
Pero soy egoísta, y te pierdo.
Suelto palabras para encontrar alguna forma de catarsis, de desahogo, porque ya no tengo amigos, y los monstruos que inventé se alimentan de mi cerebro.
Aparecen por la noche...a veces en tempestad, a veces en calma. Y me reclaman tu recuerdo.
Lo que quedó.
Algunas palabras... palabras que resuenan en mis paredes.
Te-odio.
Lo sentías? Lo dijiste porque lo sentías?
Tan infernal fui como para que me odies?
No te creo nada, pero te fuiste, no estás más.
Y ya no se si no te creo nada..
Si era un castigo creo que fue suficiente.
Porque el silencio hace las cosas más distantes.
Y frías.
Me gustaría regalarte una canción. Y una palabra.
Seguramente nos entenderíamos, como antes... simplemente con mirarnos.
Dejame.
No me hagas caso.
Me llamarías para Navidad?